Bendita vida…

Sí, bendita vida la tuya, la mía, la de mi familia, la de la gente que amas. Gracias a cada historia de vida que se ha cruzado en tu camino eres la gran persona que reflejas en el espejo todas las mañanas.

¿Recuerdas a la maestra que te enseñó tus primero garabatos, o a la que te dejó planas y planas de tarea para aprender a escribir?.. Sin personas como ella, hoy no estarías leyendo este mensaje, ¡así de simple y poderoso!

“Valora a todos ya todas la vidas que se han cruzado en tu camino”, dale las gracias de corazón. A veces no entendemos por qué o para qué hay que lidiar con el carácter de otros; sin embargo, el tiempo pone las piezas en su lugar y nos dan el gran regalo llamado EXPERIENCIA.

¿Qué huella quieres dejar en los que te rodean?, ¿haces que su vida sea más fácil o más complicada?

Eres muy afortunado en contar con una historia de vida entrelazada con la de miles de personas.

Tienes en tus manos el enorme privilegio de poder cambiar otras vidas, así como lo hizo esa maestra que te enseñó a leer.

Por cierto, ¿cómo se llamaba?